" Todas las personas abrigan, interiormente, impulsos creativos;
enterrados por el proceso de civilización"
(Hans Prinzhorn)






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jueves, 13 de octubre de 2011

Donde Diego, dijo...


                                                                               a A.

           Dicen que las confianzas dan...
Dicen que el corazón atiende a razones
que la razón no entiende.
Dicen que hay que hacer una lista
de pros y contras de la persona que nos importa.
Dicen "haz lo que debas", lo que sientas.
(Decías seguiré mis intuiciones.)
           Dicen y dicen.
Y dicen por ahí...
Digan lo que digan:
Memento vivere (acuérdate de vivir).


NOTA: ó de escribir. En fin, " ...es tan corta la vida, y son tantas despedidas llenas de promesas vanas."

domingo, 9 de octubre de 2011

PD: Memories of lovers


            Al final, tal vez, sea al revés
de como dicen los poetas.
Uno siempre vuelve a los lugares donde ha sido feliz
(ó algo así).
Así, como el asesino siempre vuelve
a la escena-rio del crimen
para borrar sus huellas.
            Ó para sustituirlas por otras,
no sin cierta, torpe, torpeza.
Sin querer,
como sobre el Ayer,
la primera vez...

domingo, 5 de junio de 2011

" La vida ( a veces) te lleva por caminos raros "

                                                                                                           a A.


                       Es mejor un cielo acostumbrado a defraudar
          que fábricas de anhelos esparcidas en la noche. Diego Vasallo
                                Un filón de suertes que se mezclan. Alquimia 
                 en el laboratorio Kosmos del doctor Noestamossolos. -M.García
  
              Somos una imposibilidad en un universo imposible. Ray Bradbury


          ¿Qué sería de nuestras vidas si supiéramos toda la "verdad"? Si la realidad se presentara no tal cual es, sino como un mapa de carretera donde estuvieran todas la rutas trazadas, todos los desvíos, todos los atajos a Nunca Jamás. 
¿Qué sería de nuestras vidas si un día, cualquier día, nos alejasemos de todo para no regresar? (ó hacerlo de, bajo, otra forma).

         No, no seríamos las mismas personas si hubiéramos tomado otros caminos, si algo hubiera cambiado por pequeño que fuera, en una suerte de Efecto Mariposa. (Como no lo somos al no hacerlo).
No sabemos a dónde nos hubiera llevado un destino y no otro, sin recorrerlo. Si debímos partir ó tuvo sentido quedarnos en puerto. Podemos especular, conjurar, confabular, todos los factores y no acertaríamos nunca. Cada variación nos abre a otra, a otra y a otra... Al presente del presente, presente, al regalo del "eterno instante" en que todo cambia y todo permanece. Somos como agua de río, como en el proverbio.

Los quizás, los "y si..." son sólo tentativas que se abren, vidas mejores ó peores. Según el tiempo deseheredado, al que no nos conformamos, ni nos hacemos forma ni molde posible y sólo tratamos de romperlo. Malo para advertir un peligro; bueno para "verter el precario ingenio" e imaginar esos otros mundos posibles.

         Asumamos, aceptemos lo dado, no como una resignación sino como una celebración. Ya se sabe que las cosas no siempre salen como deseamos (sobre todo cuando no ponemos empeño suficiente en alcanzar algo ó, peor, cuando nuestro deseo es desproporcionado respecto a lo que queremos conseguir).
Pero arrepentirnos, tal vez, sea una forma de no valorar que lo que ocurrió tuvo que ser así. Para que, ahora, podamos seguir.

NOTA:
Hay lugares, rincones, callejones sin salida ó "simplemente" personas que no-se-sabe-muy-bien-porqué se cruzan en nuestras vidas y nos ayudan a llegar a algún  lado, a algún sitio. A algún lugar (¿ó ya estabamos allí, sólo que solos, no lo fuímos capaces de descubrir?).

domingo, 27 de febrero de 2011

" Al humo de las velas "

                                                                                                         a A.
                               
                                        
                            Al humo de las velas
                        llegaremos, ya,
                        cuando nada quede;
                        cuando todo esté perdido,
                        como siempre.
                        Y sea el tiempo
                        de empezar, de nuevo;
                        de comenzar, de cero.
                         De esperar que el viento
                        sople fuerte,
                        nos aleje de la muerte; nos acerque a la suerte
                        de navegar en mar abierto.
                           Al flujo de las telas
                       llegaremos, hoy, a buen puerto.
              


                                  
                                    

martes, 15 de febrero de 2011

" La Muerte & la Doncella " (Der Tod und das Mädchen)

" Mientras le gritas a tu mujer,hay un hombre deseando hablarle al oído. Mientras humillas, ofendes, insultas y degradas a tu mujer,hay un hombre que querría cortejarla recordándole que es una gran mujer.Mientras pegas a tu mujer,hay un hombre deseando hacerle el amor.Mientras haces llorar a tu mujer,hay un hombre que le robaría sonrisas. " (Publicado en "El Espíritu del Cambio")

 
  Hechos, así, suceden  de manera común mucho más de lo que pensamos, creemos y podemos llegar a imaginar. Sin llegar a una violencia física, claro. Al menos, no a un nivel donde la ofensa pasa a ser delito; la amenaza, principio de algo que se escapa de las manos. Pero, ¿no hay conciencia de hacer daño?. ¿No hay acto voluntario, voluntad, de ejercer un perjuicio?. Además, las heridas psíquicas tardan más en cicatrizar; son más difíciles de cerrar. Cuesta más olvidar, perdonar. Y, ya se sabe que, por cada acción negativa para enmedendarla hace falta de 3 a 5 acciones positivas, sólo, para empezar a subsanar la falta.
También, cuentan esos reproches constantes; esas discusiones que no llevan a ningún lado.  Mucho menos, a crecer, a esclarecer los pequeños malentendidos cotidianos. Sino que son "círculos viciosos", cíclicos, críticos... que se van repitiendo, una y otra vez. Alimentando la base del resentimiento, la frustración... Girando alrededor del desaliento, la falta de esperanza, de sueños... Desazón en el des-entendimiento. ¿Cómo alejarnos del "otro", si es parte (somos parte) de la misma persona que hemos construido en el tiempo?
  Parece, que hay una tendencia a cierto masoquismo. A que el amor es sufrir. Y resistencia. Hasta dónde merece la pena, si se transforma en algo que atenta contra la propia raíz del amor: el respeto, la confianza...
Parece, que hay una creencia a que el dolor de la pérdida será mayor que el recibido. El eterno miedo a la soledad, en realidad, a nosotros mismos.
  Hay mecanismos psicológicos que entra en juego. ("El Síndrome de Estocolmo"). El fenómeno del amor al secuestrador, al captor. Tras el rapto y la aceptación, se comienzan a desarrollar sentimientos de atracción hacia el verdugo. A pesar, de ejercer de yugo y cadena; de alguna manera, también, libera. Es quien sigue dando la vida; permitiéndola. Quien se convierte en centro y protagonista de ella. No se vive más que por él; cuando él está arrebatando, la primera característica humana, la Libertad.
Igualmente, surge hacia la víctima, una compasión inaudita; un deseo atroz por conservarla como un trofeo, una pieza ganada. Objeto de posesión. Y, en esa dicotomía, se establece una relación(?) Nunca de igual a igual; jamás en igualdad. Uno lleva las riendas; otro obedece. Agradece, ser esclavo. "Alguien que me quiere".
   Todo parte de "quererse a sí mismo", de respetarse. De valorarse, de aceptarse. Si no, difícilmente, se puede dar un mínimo de algo parecido a los demás. Y, difícilmente, se entenderá que esos "demás" nos deben tratar con idénticos pilares básicos; donde residen los principios fundamentales de, eso que nos empeñamos, en llamar "amor".
Ciego, pero interesado. Se elige de una manera inconsciente aunque, siendo conscientes de que nos proporcionará todo aquello que necesitamos (ó creemos que necesitamos): seguridad, estatus... Otro tanto, ocurre con el sentido de posesión. Cuando, si se toma la decisión de compartir (no es más que eso) nuestra vida con alguien, se realiza de manera voluntaria. Libre, libremente...
  Concepto nada claro; difuso en toda su terminología que, además, de temores infundados (una vez más) al Miedo a la Soledad, al abandono, al "nadie más me volverá a querer"... lleva irremediablemente a ese terreno pantanoso de, sí, los Celos. Absurdos, también, cuando son de ese amante que se esconde en la sombra, ese Cyrano, que habla por boca de otro.
Dicen que, siempre, hay alguien que nos espera; y alguien, a quien estamos esperando. Casi, nunca, coincide. Pero, cuando lo hace, es... terrible.

sábado, 5 de febrero de 2011

Golem

      En la hora de angustia y de luz vaga, en su Golem los ojos detenía. (Jorge Luis Borges, El Golem)
  Cuando todo está perdido, cuando hasta el olvido se ha reído de nosotros.
Cuando, ya, hemos tocado fondo y no hay nada que salvar; salvo a nosotros mismos... es cuando empieza todo.
Tallados de otro modo; creceremos en otro lodo, fango ó barro.
Seremos a imagen y semejanza de esa que anhelamos. Roto el molde, andaremos.
  Golems sin alma pero, con un corazón por abrigar, un  interior que llenar.
Bien de, hastío; bien de, paz. Remanso y calma; ansiada soledad.
Silencio necesario para volver a cantar, a llenarlo de aire, a insuflarle vida.
Hálito que volverá a buscar, de nuevo, compañía.
Cuando todo es una oportunidad; cuando nada está perdido.