Suponiendo que esto sea una crisis, no provocada; suponiendo que esto es una democracia, no provocada, imponiendo la educación y la sanidad con la excusa de ser universales, estamos ante la mayor dictadura encubierta y régimen autoritario que haya conocido nunca antes la Historia del Ser Humano.
Coartando cualquier otra formula, tendiendo a la uniformidad y negando al individuo y su libertad (de acción, organización, autogestión... etc.). Nos vemos reducidos a nº.
Toda privación de libertad, física y/o psíquica, produce estados alterados de conciencia y comportamiento tanto en el resto de animales como en los humanos, según los estudios de un reputado zoólogo a medios del siglo pasado.
"Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, mientras la violencia se practica a plena luz del día"
J. Lennon
Bien, una vez centrada la atención pongámosla en otra cosa, no muy lejana. Pues, la poligamia es otro contrato, otra farsa. Y desde el Occidentrismo, religioso o no, otra de las máximas expresiones del Islam, del mundo musulmán, que tanto tememos porque no comprendemos y, parece, ni nos interesa ni queremos. La poligamia confundida, siempre, con poliandria nos asemeja una suerte de machismo y patriarcado exacerbado.
Hablemos, entonces, mejor de pansexualidad o de la libertad de ésta para crear vínculos más cerrados o no. Eso, no nos engañemos es lo que sucede en las redes sociales, principalmente, pero en cualquier nueva tecnología que nos acerque y nos permita compartir información. Al fin y al cabo, la base de nuestra evolución.
Que detrás de todo eso, haya un fin último o primero que sea la procreación, la continuidad de la especie... etc. tendríamos que preguntárselo a nuestros genes. Ahí, están indiferentes abriéndose paso, abriéndose a la vida. Si somos sus simples contenedores, como se dice, nada obramos sin su consentimiento o con su libre albedrío más allá de ellos mismos.
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Todo lo que sucede en las redes sociales, hasta el más inocente movimiento, nos lleva inconscientemente a ese deseo insaciable de perpetuación de la especie. Podremos convencernos que no es así, por edad, circunstancias... etc. Nada más lejos de la realidad, las redes sociales también son una forma de perpetuarnos, de seguir vivos cuando este cuerpo orgánico cese como tal. La constancia de nuestro paso por este Mundo, lo que podamos dejar, intercambiar, el legado con, para otros.
Son formas perfectas de seducir y ser seducidos, sin compromiso sin ataduras. La asepsia que ofrecen son la coartada perfecta: no hay celos, no hay "cuernos". La sexualidad está en la mente. El sexo está en el cerebro.
Nos nos ruboricemos, rompamos el tabú, aceptamos el orden de las cosas. Somos animales simbólicos porque nuestro mundo, el que hemos creado, se ha vuelto tan complejo que ha sido necesario cifrarlo. No somos más inteligentes por ello ni menos animales. Simplemente, nos hemos adaptado a una realidad cambiante y en ese lapso de tiempo, aún, no hemos restablecido nuestro comportamiento. Quizá, nunca, lo hagamos.
Nos sorprende tanto que el sexo, algo tan natural, sea capaz de arrebatarnos y otros instintos como la violencia, no. Ambos son necesarios para la supervivencia pero, también, otras formas como la colaboración y la multiplicidad de relaciones, con cópula o no. (eso sí, hemos sabido llegar a controlarlo).
En parte, por marcar distancias, territorio entre el deseo y su satisfacción. Al revés de como en Un Mundo Feliz, donde se consuma inmediatamente, es ahí, en esa brecha abierta donde surgen los sentimientos, las afinidades... etc. Tan bien acotados en las redes sociales, perfectamente definidas. Nuestro instinto básico reducido a un "Me gusta".
Nueva Humanidad, nueva sexualidad.
(o vieja...)
NOTA: "Mi rol en la sociedad, ... , es intentar
expresar lo que sentimos todos. No decir a la gente cómo sentirse. No
como un predicador, no como un líder, sino como un reflejo de todos
nosotros." J . Lennon
"La naturaleza no es ni moral ni inmoral, es radiantemente, gloriosamente amoral." Monod
La perpetuación de la especie, el mayor número de cópulas posibles... choca directamente con la moral monógama y con el revestimiento de sentimientos con que hemos cubierto todo. Esa gran "hoja de parra" que nos impide distinguir lo natural de lo cultural. Llevándonos a posiciones enfrentadas.
Cópula no es igual a descendencia, bien por la propia naturaleza o por los medios culturales que se utilizan para evitarla. Por tanto, esa otra trampa que es el amor es la que utilizamos para no extinguirnos. (Y no sólo el sexo, como afirmaba Nietzche).
La que tiende lazos de afinidad para la crianza de una o dos crías a lo sumo, en las sociedades Occidentales. Cuando no se adoptan o apadrinan prolongando esto, ese sentido de Humanidad que tratamos de definir ante y entre el resto de animales que somos. Si hemos desarrollado el lenguaje, el Arte... etc. más que otras especies es simplemente por necesidad, por adaptación al medio.
Inversamente, ocurre con el sexo. Lo seguimos relegando a un tabú, a algo secundario cuando industrias como la pornografía son las mayores del Planeta. Y todo gira hacia la consecución del acto sexual: ropa, cosméticos... etc. Somos Faustos capaces de vender nuestra alma para obtener la eterna juventud, con tal de seguir siendo reproductoramente atrayentes.
No se trata de ejercer el libre albedrío, pues ya sabemos que éste no es tal en cuánto hay una parte fisiológica que satisfacer (si bien ascetas,de todas las épocas, han intentado evitar el placer de la carne en todos sus sentidos) sino de aceptar nuestra parte instintiva. Y obrar en consecuencia.
Lo tácito, el mutuo acuerdo... son posiciones más humanas, más evolucionadas que mantener falsas y dobles morales:
- Matrimonios heterosexuales para ocultar prácticas homosexuales.
- Relaciones extramatrimoniales que pueden terminar por romper esa unidad familiar (en el mejor de los casos; en otros, crímenes pasionales).
- Búsqueda de servicios profesionales fuera de la pareja:
prostitución (la "trata de blancas" mueve cifras astronómicas, atentando contra los Derechos Humanos)
- y de otras prácticas: sadomasoquismo... etc.
Toda relación sexual es lícita mientras dos (ó más) seres adultos consientan. Incluidas varias parafilias.
Por tanto, asumamos de una vez por todas nuestra verdadera naturaleza. Y no dejemos que la cultura suponga ningún tipo de restricción que lleve a auténticas aberraciones (pederastia, violación).
La monogamia sólo genera más monogamia, engendra violencia (de género, en todos sus aspectos) y ataca todo aquello (cualquier otra tendencia sexual) que considere que atenten a su libertad. Un cerco demasiado estrecho, por contra, para nuestra pansexualidad.
pd: la Homosexualidad sigue siendo perseguida y considerada delito en varios países (castigada con pena de muerte ó cárcel) y no sólo en ciertos Estados de América del Norte, no se reconocen los derechos civiles del colectivo LGTBO.
Mientras, el adulterio por parte de la mujer lleva a la lapidación en algunos de los lugares donde se impone la Sharia.
* No se considera que hay poligamia, cuando en la relación no hay un vínculo establecido, sino relaciones sexuales casuales, orgías anónimas, pernoctas, amoríos, prostitución, intercambio de pareja, etc.
NOTA: con esto, como todxs, también trato de llegar a algún lado, a esas "verdades" que nos hagan más libres.
Cerrarse, no escuchar es seguir anclados en el pasado, cometer los
mismos errores. Extraigamos lo que nos pueda servir, lo que nos abra a
posiciones de diálogo, no de enfrentamiento. Espero que desde el respeto sea
así.
Somos máquinas de supervivencia, autómatas programados a ciegas con el fin de perpetuar la existencia de los egoístas genes que albergamos en nuestras células. Richard Dawkins-El gen egoísta, 1976.
Sólo después, al vernos como personas y no como máquinas productoras (contenedores temporales) de genes, consideramos los actos altruistas y no egoístas. Desmond Morris-El Hombre Desnudo (Vol.II), 1977
Aunque ambas palabras, egoísmo y altruismo, son conceptos antagónicos tienen un nexo común, un sustrato, un humus. La persona egoísta (¿ó deberíamos decir sólo persona?) encierra una paradoja: hará cualquier cosa para su propio bien, en su propio beneficio, hasta colaborar con el resto de "egoístas". (Sino rebatimos este hecho pero a los hechos nos remitimos).
Es decir, si la visión que tenemos es de un ego-ombligo-centrismo en el Mundo, cualquier acto, cualquier pensamiento, acción... etc. incluidas las que parecen una contradicción también forman parte de esa visión.
Ejemplos: Colaborar, ayudar, pensar en el sufrimiento del otro y tratar de aliviarlo (¿ó, quizá, sea al revés y esa es la base que define la Humanidad?).
Nada más lejos, por puro interés necesitamos de los demás y los demás, de nuestra persona. Aprendimos a vivir en manadas, en tribus, a desarrollar las ideas de clan, de familia... etc. porque entendimos que sin seguridad no hay libertad, posible. Ni supervivencia que, más allá de la propia, es la de la especie.
Ésta, como un ente, depende de que al menos dos miembros de distinto sexo sobrevivan y tengan descendencia. Ó, puedan apoyarse mutuamente indistintamente del sexo (que es una condición posterior al género) ante cualquier tipo de amenaza exterior ó interior.
El altruismo no existe (somos altruistas porque somos egoístas).
PD: por tanto, la clave de la supervivencia radica: tanto en los dos miembros de diferente sexo que se sirven el uno del otro para hacer un reparto, no siempre equitativo, de las tareas (obtención de alimentos, protección de la prole) dentro del núcleo familiar.
Como de esos otros dos del mismo sexo que se unen para cubrir las necesidades básicas (seguridad, sexo), viéndolas reforzadas, reconfortadas gracias al lazo conyugal que los hace iguales.
No olvidemos que la homosexualidad es la práctica más común entre el resto del reino animal e históricamente en los antiguos imperios de las grandes civilizaciones. Mientras, por otro lado, la poligamia igualmente es lo más extendido entre las diferentes culturas y etnias que forman el Ser Humano en este planeta azul llamado Tierra.
Una mente crédula encuentra el mayor deleite en creer cosas extrañas. Y cuanto más extrañas son, más fácil le resulta creerlas. Pero nunca toma en cuenta las que son más sencillas y posibles, porque todo el mundo puede creerlas." Samuel Butler(Otras frases sobre No-creencia).
Los extremos, los extre-los-mismos se atraen, se parecen, sí, como los polos negativos? de un imán. Tratamos de cree-a-r verdades y/o de encontrarlas y su diferencia es lo que nos une. Aceptar ó seguir buscando. Defendemos la Verdad ó la Libertad hasta hallarla ó no darla nunca como tal, no definirla como absoluta. Cambiante como los tiempos, como los seres Humanos. Y eterna, perenne como ambos, como todo.
Frágiles nuestras creencias e incapaces de ser erosionadas. Son la misma esencia que nos forma, que nos define, ya saben, que nos da forma. Necesitamos de respuestas, porque es más "fácil" aceptar un dogma, no cuestionar-se, resignarse y ser parte de aquello que una mayoría, emergente ó no, formula para nuestras vidas para la Vida.
La ciencia empírica también sienta sus bases, sus contradicciones, se asemeja a Infinito. Todo lo cubre, todo lo disecciona y lo que no comprende lo deja en interrogación. "Aún, todavía": esa es su benevolencia, su orgullo, su arrogancia. ¿A qué recuerda?.
Religiones, sistemas políticos (a veces, unas unidas a éstos y viceversa) han querido a lo largo de la Historia erigirse en sumos pontífices, realmente, en postular posturas que han llevado a detener a la Humanidad, a estancarla en una única creencia, en una sola Verdad.
Tendremos que reconocer que ésta no existe, que no nos sirve de nada en un mundo donde a cada segundo nace una nueva y mueren varias de ellas ("desaprender"), donde el enfrentamientos entre todas las posibilidades, entre todas las "verdades" nos lleva al conflicto. La vencedora no siempre es la mejor opción, así como la mayoría no tiene siempre la razón.
¿Acoger todas ó rechazar todas?. ¿Coger lo mejor de cada una?. ¿Formular la nuestra propia?. Todo está recogido de prejuicios, encogidos por los juicios... No seremos libres: cada idea nos remite a una, a otras anteriores ó a su contraria, a su antítesis. (Aunque, ya sabemos que se parecen.)
Ni siquiera la Muerte es una certeza, orgánicamente pasamos a formar parte de este Todo? que ya nos contiene. El límite del Planeta, sus recursos finitos, son el margen al que amoldarse. Nuestras creencias, actitudes en realidad, acciones y obras tan sólo deberían acomodarse a esta linde del bosque. Pero, cualquier sistema ya lo ha diseñado antes. "La dictadura de la utopía", la locura de la Esperanza.
Vivimos en un Mundo recién censado de 7000 millones de personas, suficiente para dejar atrás todo tipo de verdad y comprender que la supervivencia nos corresponde a cada una de nosotras, sin que otras tenga que pagar el precio de su muerte, para mantener nuestras vidas en el Norte económico.
Si esto tiene nombre, está definido, ni siquiera sea en el sentido común. Hemos llegado a este punto de la evolución gracias a la colaboración, no a la extinción de unos grupos humanos sobre otros. No sobreviven los más fuertes, sino los mejor adaptados. Ó, quizá, esto tampoco sea cierto... del todo.
NOTA: texto a raíz de la película The Believer (El Creyente)
"Nadie es tan esclavo como quien se cree libre sin serlo." J.W. Goethe
(nadie es menos libre que quien se cree libre)
Intro: Al concepto ya conocido y siempre polémico de "Burka Occidental" (tacones, pendientes, maquillaje, falda...etc.) bien se podría unir éste. Digamos que es su versión masculina, digamos que podría llamarse también Turbante, incluso Barba (islámica) Occidental. Cualquier rasgo significativo cultural que forma parte de la iconografía que este nuestro querido Occidente ombli-e-gocéntrico se ha encargado de criminalizar mediante todos los medios posibles, cinematografía incluida. Hasta en tono de comedia ó parodia. (En varias franquicias el "malo" ha pasado de comunista a islamista en los últimos 20 años).
A lo que vamos: el Hombre Occidental y/o "WASP" (Blanco, Anglo-Sajón y Protestante. En su traducción), Católico ó no practicante en la versión Mediterránea, se ve abocado desde la cuna a aquello que cantaba Vainica Doble: "tú de rosa y yo de azul". Desde su más tierna infancia a elegir juegos, juguetes, violentos, deportivos... etc. que revalorizen su posición de hombre. Cuando ésta es una condición intrínseca y nada tiene que ver ni siquiera con la extrínseca. (Atributos sexuales). A soñar ser de mayor "currante" de trabajos de índole física y tradicionalmente masculinos... etc. (Para beneplácito de sus progenitores).
En la juventud como época de cambio en sí misma, como definición de personalidades y sexualidades, es el momento en que mayor fuerza ejerce esa presión social, familiar y, sobre todo, de las "amistades". (El círculo más estrecho, el cerco más cercano.) Que lleva desde la impostura de la voz a los primeros afeitados; buscando demostrar, no sólo la ruptura de la pubertad, sino el paso en consecuencia que es la edad adulta y otra consecuencia: ese hombre que late pero nace a raíz de exigencias exteriores. EL MITO de DON JUAN, los Casanovas de turno, los mujeriegos, los pendencieros... no es sino lo contrario. No es sentenciar la hombría sino ocultar posibles tendencias homosexuales.
Paradójicamente, ese Oriente Próximo pero lejano y peligroso por lo incomprendido (tememos aquello que no conocemos y es fácil mezclar realidad y mito) rompe sus patrones patriarcales al besarse entre hombres, en la mejilla como saludo; al ir de la mano, paseándo. Al convivir juntos, en lugares de reunión y culto. Eso sí, relegando a la Mujer a un segundo plano, habilitándoles otras estancias en todo caso. Desfenestrándolas, expulsándolas sino del templo, sí de las entradas principales a las mezquitas.
Modas: La dictadura del pantalón (el "vaquero" es una derivación del usado en las minas, primero, y de los colonos europeos en el "Far-west" américano, después). Trajes, chaquetas, corbatas (símbolo fálico, dicen)... etc. son exclusivamente masculinos. Por mucho que los diseñadores, muchos homosexuales, hallan añadido al repertorio ya amplio de la mujer en su vestimenta. El intercambio, al revés, no ha pasado de la anécdota. Por idéntica condición de los diseñadores, en algunos casos.
Barbas, * bigotes (de lo más excéntricos), patillas (de lo más ridículas)... etc. han sido a lo largo de la Historia, los indícios más grandes de coquetería masculina. Borrados de una época a esta parte, quizá, por ser considerados propios de ese Oriente del que siempre se recela y por recordar a aquellos Zares rusos que perpetraban en sus mentes la pen-última revolución social. (Por contra, algunos obligaban el uso de barba en contraposición a Europa). Y por supuesto, por todo el negocio que se mueve alrededor de una simple cuchilla de afeitar. (Ahora, tras esta fase de barbilampiños, como en toda moda, parece que vuelve el "Hombre" que como el oso cuanto más peludo, más... Según la cultura popular). (¿Se sustituirá también el "bombón" ó bombo, barriga cervecera, por la "tableta de chocolate" ó abdominales de PhotoShoot?)
Resumiendo: Más allá, de aspectos exteriores, cabría preguntarse hasta dónde llega la castración psicológica, cuántas veces habremos oído aquello de: "Los chicos no lloran". Cuántos, cuántas personas (esa es la primera condición), sufre en silencio, su silencio.
Todo es costumbre, tradición, traición a las anteriores. Todo es necesidad de manada, de no salirse de ella. Preferimos sumirnos en la masa, en lo común, antes que mostrar nuestra verdadera condición por el terror a destacar, a ser señalados con el dedo, marcados a fuego (en otra épocas fue así). A demostrar que somos seres individuales y únicos, que el género aunque viene dado, como todo es mental. Y nuestra elección depende de cada uno de nosotros, no de los "otros". Así, como su representación exterior que no es necesaria ni obligatoria.
Quizá, como Simone de Beauvoir afirmaba para la mujer: el Hombre no nace, se hace.
* Curioso, por incidir, que el rasgo físico más definitivo que no definitorio de "Hombre", se censure. Será por aquello que es el lugar primero de las canas como se censura la longitud del cabello para no sentir "nostalgia del pelo largo", para hacernos a la idea de la alopecia (la femenina que, también existe, lleva a nuestras abuelas a llevarlo tan corto y a ciertas excentricidades de color y ondulaciones. Ó, quizá, con la edad descubrieron su comodidad y que no van a ser menos "femeninas" por ello. Eso se demuestra en la personalidad, en sus facultades... etc.).
Mientras ciertas religiones rinden culto a un melenudo-barbudo (haber si va a ser por esto: para no ser iguales a los dioses, ¿pero no estamos hechos a imagen y semejanza de dios?). Agitador de masas, el primer marxista y revolucionario... afirman. (¿Será por eso que el resto que vinieron y vienen después copian su look?). Todos se dejan la barba y el pelo como Él pero no son él, dice una canción.
Ya hablaremos de corbatas ó ya lo hicimos (gracias a El Principito): La-revolución-de-las-fregonas.
RESUMEN general: Una amiga tiene razón, una frase de un monje budista también, y la antropología ni te cuento: "Todo lo que hacemos en la vida es para acabar en la cama con alguien". Sobre todo desde que control-amos (perdón por la publicidad) la natalidad, la procreación ha quedado en un segunda plano y las relaciones, también sexuales, se han vuelto más naturales, más iguales con la mayoría de civilizaciones (históricas incluidas) y con el resto de animales donde la homosexualidad y la poligamia son los factores más comunes.
NOTA:
teóricos del sufismo, com Idries Shah, han hablado de que la chilaba magrebí ó "túnica talar" está relacionada con la metafísica y la antropología del Islam, mientras que el traje de dos piezas occidental deriva del racionalismo individualista, que ha perdido la perspectiva del ser humano como una realidad unitaria, enfocada hacia el mundo de lo divino. De hecho, resulta significativo que hoy en día, entre nosotros, la vestidura talar sólo se manifieste dentro del ámbito de la liturgia cristiana. (Fuente: www.elmanifiesto.com)
Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen,
y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen.
E. Galeano
No temas ni a la prisión, ni a la pobreza, ni a la muerte. Teme al miedo.
Giacomo Leopardi
1/ Mecanismo por el cual vemos reducidas nuestras capacidades de libertad y libre albedrío que consideramos intrínsecas. Mientras sujetos, sujetos, a la necesidad de alimentación, de supervivencia, arriesgamos hasta el límite para conseguir recompensa. Beneficio que puede llevarnos al mismo fin del que se huye. El fin (de la existencia).
2/ Miedo necesario. Adecuado. En dosis. Estamos donde estamos, gracias a Él. A no aventurarnos más allá de lo innecesario. A no enfrentarnos a animales más salvajes que nosotros. Débiles y desprotejidos como especie tuvimos que desarrollar otros métodos y medios para asegurarnos la obtención de víveres. Así, inventamos la agricultura y la ganadería después del perfeccionamiento de útiles de caza.
a) Miedo que se confunde con Prudencia, que se aleja de un comportamiento temerario, suicida. Cuando la propia descarga de adrenalina parece sinónimo de vida, de vivir al máximo. Hasta sus últimas consecuencias (a veces, literalmente). Arriesgamos para sentirnos vivos. Todos los -ing, de fin de siglo y principios de este, vienen a corroborarlo. "El más difícil todavía, el mayor espectáculo del Mundo". Abandonamos los árboles, las piruetas en el aire... pero queda el vestigio de la cola residual.
b) Miedo que como el sueño nos antepone a un peligro infundado. Real ó imaginario. Aunque ambos parten del desconocimiento. Bien del "otro" ó de nuestro propio valor (también, literalmente). Nos hace anticiparnos al supuesto peligro y elaborar soluciones, aunque normalmente no se produzcan los hechos a los que tanto tememos con antelación. Aquí se confundiría con Previsión. Y se lleva al extremo cuando: para la paz nos preparamos para la guerra. (Si vis pacem para bellum)
3/ Miedo a evitar. Aquel que nos devuelve por completo a nuestra parte animal y nos condiciona la seguridad en todos los niveles (alimenticio, de protección... etc.) A través de éste se vulneran los mecanismos básicos en las sociedades modernas (libertades en todo su conjunto), con el propósito único de adormedecer a la fieras (como la música), la capacidad de raciocinio y juicio del Individuo. Reduciéndolo a número, masa. Incapaz de pensar ante el terror de perder lo poco que le es dado (y no, ante lo mucho que le es robado) es capaz de anular su individualidad y sacrificarla en aras del Sistema que subyuga su esencia humana transformándola en máquina. (Robot significa esclavo en su lengua original).
NOTA: se abolió la Esclavitud, cayeron los Totalitarismos, los Estados Feudales, los grandes Imperios... etc. (Aunque tratan en el tiempo y en la Historia de re-inventarse: neo-colonialismo, esclavitud del siglo XXI)
Pero la realidad es una proyección en nuestro cerebro y ahí no hay fronteras, no hay límites. No se entienden "las Leyes de los Hombres" (la Sociedad) ni las de la Física. La capacidad de ensoñación, de imaginar... va más allá. Ni siquiera nuestros padres podían alumbrar el Mundo de libertades y derechos, hipertecnificado, del que gozamos y nos hemos vuelto esclavos hoy en día; como no podemos llegar a vislumbrar cómo será el mañana inmediato para, con, nuestros descendientes.
Donde el miedo irracional (repetición) si bien podría ser desarraigado por avances de la química, también lo podría ser por las tácticas "actuales" (meditación, respiración profunda... ). Todo está en la mente.